curse of being a girl
domingo, 2 de febrero de 2014
Me volvió a llamar así de imprevisto, aparece de sorpresa como siempre, la misma excusa. Y yo la misma boluda. Cancelé el plan para esa noche y con toda la emoción salí corriendo a su casa.
Lo veo desde la vereda de en frente, parado frente al ventanal mirándome desde el primer piso de la esquina de 9 de julio y Arenales, esperando impaciente. En la esquina que meses atrás me rompía el corazón.
Y en un momento del sexo me dí cuenta, lo sentía, lo empecé a odiar. Lo odio.
Le tiré del pelo con odio.
Le mordí el cuello con odio.
Lo besé con odio.
Y aún así no tengo la certeza de que sea la última vez.
"Bueno, nos vemos" se despidió, después de compartir el almuerzo conmigo.
domingo, 15 de diciembre de 2013
adolecer
Ni la nata en el café con leche que me preparabas en el desayuno podía hacerte menos adorable.
TE EXTRAÑO.
Espero los fines de semana para que te pinte llamarme.
TE EXTRAÑO.
Tanto.
Diría tu nombre completo, invocándote.
Si no fuera por tu manía de googlearte.
Que lo sepan todos menos vos.
domingo, 24 de noviembre de 2013
el equilibrio
Realmente deseo que haya alguien haciendo las cosas bien, por todo lo que estoy haciendo mal. El orden de la vida, el equilibrio del mundo. Me gustaría creerlo así.
jueves, 3 de octubre de 2013
domingo, 15 de septiembre de 2013
"Then it's over like none of it ever was real "
Extraño los momentos de tomar vino y discutir sobre cualquier cosa.
Extraño las locuras espontáneas.
Extraño mi intención de cantar para su guitarra.
Y extraño lo inestable que puede ser.
No sé si lo extraño concretamente a él.
(y sí, vayan a escuchar Kashmir, ya!)
The Curse of Being a Girl
Sábado a la noche, amiga, rock en vivo y vino tinto.
Sentís que podrías ser tantas cosas, pero que la rutina te mutila.
Sos todavía joven, pero lo suficientemente madura como para enterrar sueños adolescentes.
Cantar, tocar guitarra, escribir.
Y no podés dejar de escuchar esta canción, en constante replay.
Noche de domingo lluvioso.
Tantos domingos como este que sabés que sos capaz de sobrevivir sola.
Es lo que hoy te toca.
Cuando ayer a la noche estabas convencida de que la vida es TAN jodidamente buena.
Buena de una manera dramática. Casi un motivo para llorar.
Sábado pre días sensibleros.
Domingo de sobrevivir.
Por todas las cosas buenas.
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